La creatividad se expresa de muchas maneras.

Anteriormente me dedicaba a la fotografía y a la publicidad, pero ese mundo tan acelerado me llevó a probar el yoga. Tenía casi 30 años y mi alma me pedía a gritos un cambio. Ya no me identificaba con las cosas que antes me gustaban, ni con ese ritmo de vida.

El yoga y la terapia me ayudaron a permitirme transitar mis emociones, a aprender de las experiencias. Y entonces sentí, con total certeza, que ese era mi camino y empecé también a compartirlo con otras personas.

Actualmente disfruto de la fotografía más como un medio para expresar mi creatividad. Así como la sonoterapia, la pintura y tantas otras cosas. Considero que el arte es medicina para el alma, la creatividad es una manera de mostrarnos desde un lugar genuino, menos racional, más auténtico. Es una vía para conectar con nuestro niño/a interior, con nuestra esencia. Y es algo que intento fomentar en mis clases y terapias